La Selecta Newsletter

LSN110. Tres historias fallidas de marca personal

El martes pasado en el podcast respondía a varias preguntas sobre mi experiencia freelance y hablaba muy poco de marca personal.

Hoy toca este tema.

Sin taparse la nariz, eso si.

Digo esto por una cosa.

Hablar de "marca personal" en algunos sectores está demandado, es considerado necesario.

En otros, se asocia al "ya que estás queriendo vender algo".

¿Es el sector del desarrollo de tecnología uno de los que se tapa la nariz?

No es esta la pregunta importante.

(Seguro que me equivocaría dando una respuesta. Claro, es muy personal...)

La pregunta es otra:

¿Cuidas tu marca personal?

Me da igual si eres asalariado/a, autónomo/a, estudiante o buscas empleo.

Asumo que sí, porque estás leyendo estas líneas.

Así que te voy a contar tres historias reales para que no cometas los mismos errores que yo.

(Esto es mejor que un manual de marca personal de 500 páginas.)

La de la tele

En 2005 me invitaron a ir a Canal 29, una televisión regional de Castilla y León...

Si quieres acceder a esta historia y una captura memorable, suscríbete gratis a La Selecta Newsletter y, en el mensaje de bienvenida después de confirmar tu correo electrónico, te llegará un enlace a este envío completo

Suscríbete gratis aquí

La de los jamones

En 2007 asistí al Congreso de Webmasters de Madrid.

Que no te engañe el nombre. Era un eventazo, el Palacio de Congresos lleno hasta la bandera.

Salías de allí como un felpudo apaleado por la realidad con charlas sobre seguridad online o protección de derechos.

Pero también contento por conocer gente como Cristina y Juan de blogoff.

Hice muchos contactos y uno de ellos me llamó unos días después.

Me ofrecía la posibilidad de crear un comercio electrónico para una empresa de jamones.

Sonaba rico y jugoso.

Un caramelito.

Era todo un reto, era el momento de mis primeros titubeos con el desarrollo web, un universo a explorar. Mi experiencia profesional era un uno raspado en una escala de uno a mil.

—Daniel, la particularidad es que el cliente te quiere pagar en especie.

—¿Con jamones?

—Sí, pero de los pata negra, por supuesto. Tendríamos que negociar el número, pero están abiertos...

—¡Esto es inadmisible!, ¡por quién me toma usted! —y aquí añade muchas más frases de indignación y escarnio.

Había poco ecommerce en España en aquel momento, quedaban años para que aterrizara Amazon en nuestro país..

El pago no sería muy profesional, vale.

Pero quién sabe si hoy no llevaría degustando 13 años un pata negra de primer nivel y dando conferencias sobre el progreso del comercio electrónico en España.

La del congelado

Esto ocurrió hace unos diez años. Ya estaba trabajando en la empresa de la que hablé en "Me han despedido".

Un conocido de una amiga de un colega me llamó.

(Vamos, que no recuerdo ni de coña quién fue.)

Quería ponerme en contacto con una empresa de agroalimentación.

Es un sector que en la región tiene mucho peso, me valdrá para seguir construyendo mi marca al margen de la empresa, ya verás que bien...

Sí, claro.

De la India.

Me llamó el encargado de tecnología de una empresa de verduras congeladas. Desde su despacho en los headquarters en Bombay.

Quizás no fuera la número uno del país, pero me enseñaron un organigrama de lo que tenían montado y era bestial.

Había un hueco grande, muy grande, en ese gráfico

Era la parte que querían que liderara: la creación de software para gestión de la logística a través de la web.

Recuerdo pegar el auricular del teléfono a la oreja hasta el dolor. Intentaba descifrar lo que decía aquel bombaití. Inglés mezclado con español e italiano.

El surrealismo dejó paso a un encargo concreto:

"Prepara una estimación de las características de la aplicación".

Hasta hoy.

Nunca respondí ni envíe nada de nada.

​ (De Bombay me fui a Hawai.)

Pudo la pereza, el miedo y un, todavía no descubierto, síndrome del impostor.

Solo puedo decir que "el mejor escribano echa un borrón".

Nunca se sabe que habría pasado si alguna de esas decisiones hubiera sido diferente.

Está claro que los manuales de marca personal pondrán todo el orden para aprender.

Pero en las situaciones no previstas, es donde se hace marca.

El penúltimo renglón

Una excelente manera de construir una buena marca personal es en torno a un side project.

En el grupo de trabajo de perfil profesional que hemos montado en la Zona Premium de danielprimo.io estamos hablando de eso.

Ahora que tanto hablamos de curvas, ¿por qué no mostrar información que no sea solo de la pandemia?

En este pet project vemos la evolución por familias de la popularidad de herramientas Open Source: Backend, Kubernetes. alternativas a Slak, web frameworks...

Github Stars

Te mando mucho ánimo para aguantar el confinamiento. Ya queda menos.

¡Nos leemos el próximo domingo!

PD: Alguien que está suscrito a mi otro newsletter me recomendó que publicara esto en abierto: Hasta que no esté perfecto, no lo publico.

Suscríbete a La Selecta

Sólo por suscribirte te enviaré el ebook 260 recursos de desarrollo, programación y diseño web "pescados a caña"